Otra victoria más en el casillero de Mercedes y Lewis Hamilton, aunque con sufrimiento
Los fuegos artificiales y la arena en los
ojos de los pilotos fueron el sello que cerraba la velada en la noche en
Bahréin. Noche con final esperado, aunque con un proceso poco habitual
dado el pánico que recorría Mercedes por la rotura de frenos en la
última vuelta, aunque eso no les alejó de un doble resultado en el podio
con un espectacular Kimi Raikkonen en medio.
No será una carrera recordada a lo largo de la historia, pero la de
ayer fue la mejor carrera de la temporada –probablemente- a nivel de
competencia y espectáculo mixtos sobre el trazado de Sakhir.
Aunque ya existe en el haber del Gran Circo un Gran Premio nocturno
como el del espectacular circuito urbano de Marina Bay (Singapur), qué
necesidad hay de poner un segundo. Sobre todo cuando los coches lucen
mucho mejor a la luz del Sol resplandeciente y enorme, que se refleja en
el desierto de Bahréin, como se ha podido ver en los Libres 1, por
ejemplo.
Las apuestas estaban con el campeón del mundo, que no decepcionó finalmente. Pero fue detrás de Lewis Hamilton donde la mayoría de la acción ocurrió en la carrera.
LA FIA
Hay que reconocer –como cuando se equivocan- que la cúpula de la
Fórmula 1 se ha portado bien este fin de semana. Ha sabido dirigir las
pocas acciones dudosas del fin de semana con excelencia, y sin
precipitar decisiones extra de seguridad extrema adicional.
Casualidad o no, la gente considera que ha sido la mejor carrera del
año incluso siendo la más llana y aburrida en cuanto a estrategia con
los conservadores neumáticos Pirelli.
EL RENDIMIENTO
Los tres españoles de la parrilla no han podido despegar del todo esta temporada. Aún, porque como Fernando Alonso
se hartó de decir en pre-temporada, #LoMejorEstáPorLlegar. Y es que la
próxima prueba es en suelo español, y las mejoras plagarán la parrilla. Y
en el caso de los españoles, no hay mucho que perder.
No hay mucho que perder porque Carlos Sainz Jr –el mejor español en cuanto a resultados, al menos- tiene un motor Renault
que le traiciona día sí, y día también, y que no deja de eclipsar el
potencial que el madrileño tiene y que puede demostrar en su año de
rookie. Hoy, por segunda vez consecutiva, la fiabilidad del Toro Rosso no le ha permitido conseguir el resultado esperado.
Pero siendo justos ha sido más un fallo de fiabilidad humana, dado que probablemente Carlos tuvo que abandonar por una tuerca mal ajustada. No se sabe qué ocurrió exactamente,
solo que el español dijo que notó algo mal en el tren trasero del auto y
sintió que tenía que ponerle fin a su carrera, después de cumplir la
sanción de 5 segundos por ir demasiado lento en las vueltas de formación
de parrilla.
No hay mucho que perder, dado que Alonso tiene un ambicioso proyecto con McLaren Honda que peor no puede estar, así que de ahora hasta el fin de año solo pueden llegar mejoras, y ese proyecto empezará a mejorar trascendentalmente el próximo GP en Barcelona. Ni hablar en Mónaco, donde el motor tiene menos importancia que en otros circuitos.
El asturiano rozó la zona de puntos con un meritorio 11º puesto en la
clasificación final. Meritorio porque más allá de la tabla de tiempos,
el bicampeón del mundo pudo desdoblarse de Kimi Raikkonen
después de que el finés -2º hoy- le estuviera frenando. Signos de
mejoría en el coche de Woking, más allá de que las gomas frescas le
pudieran ayudar.
"Sensaciones mezcladas por el buen resultado de hoy pero mal por la baja de Jenson y por todo el equipo. Pero hoy fuimos competitivos y las próximas carreras serán interesantes para nosotros", decía Alonso.
No hay mucho que perder, ya que el Manor de Roberto Merhi está muy perdido por los circuitos de Fórmula 1. Y no tanto como el de Will Stevens. Al salir del coche en la conclusión de las 57 vueltas hoy, el piloto castellonense estaba muy enfadado con el equipo.
Obviamente sin culparles ni señalar a nadie, es obvio que el auto
número 98 tiene algunas carencias en relación al de Stevens. Básicamente
porque Merhi le ha hecho un traje a Stevens en todas las carreras que
han coincidido antes de la F1, y de repente, el británico es
infinitamente más rápido.
Hasta 44 segundos le ha sacado Will a Teto en Sakhir hoy. Los
neumáticos se degradan espectacularmente rápido –confirmaba Merhi en
zona mixta- incluso cuidándolos y la tracción era imposible de lograr
hoy, lo cual evidencia el mal comportamiento del coche.
Fuera de los pilotos ibéricos, la batalla en Mercedes parece estar mucho más desequilibrada que en 2014, dado que Hamilton suma cuatro Poles, dos vueltas rápidas y cuatro podios (tres victorias y un segundo puesto) en las primeras cuatro pruebas del año.
Nueve victorias en las últimas 11 carreras para el vigente campeón del
mundo, que hoy no ha cometido errores y se ha llevado la ostentosa copa
de Bahréin como si fuera fácil el tema.
Hamilton pasa la barrera de 2.000 vueltas lideradas y 10.000km en cabeza, pero le falta liderar 479 vueltas más para igualar la marca de Sebastian Vettel. Y 3.106 más para llegar a Michael Schumacher.
Lewis, además, dice estar enamorado de su coche. Aunque ahora es tiempo de relajarse e irse a la playa con Nico Rosberg,
decía el inglés, después de desvelar que uno de sus secretos para salir
tan concentrado a parrilla es inundarse en música. Rito cada vez más
típico en todos los pilotos.
Rosberg, por otra parte, ha tenido problemas de estrategia con el
equipo y ha tenido que mostrar su cara más inteligente y competitiva y
pudo lograr adelantar a Sebastian Vettel hasta en tres ocasiones para
hacerse su hueco en el podio.
También se tiró muy bien desde atrás a Raikkonen, aunque el finés le
devolvió el adelantamiento por un problema grave en los frenos del
Mercedes. También los tuvo Hamilton, y como en la última vuelta pensó
que se quedaba fuera, su celebración fue de real satisfacción y alegría,
a diferencia de algunas pasadas…
Nico perdió el segundo cajón del podio eventualmente, y el jefe de Mercedes –Toto Wolff-,
aseguró que si la carrera hubiera durado una vuelta más solamente, la
victoria hubiera sido para Raikkonen, alegando a dichos problemas de
frenos. La prueba de que esa salida en la curva uno no fue un error del
alemán es que no bloquea neumáticos al pasarse de frenada.
Hoy se vivió una situación relativamente similar al incidente de los
pilotos de Mercedes la pasada semana en China. La acción no pasó a más,
por mucho de que Jenson Button así lo incitara vía Twitter en momento real.
"¡Oh! ¿Así que Lewis (Hamilton) está frenando a su compañero de equipo (Nico Rosberg) y permite a (Sebastian) Vettel acercarse? #ViejaHistoria #PorQuéNo".